Azul y Garanza
Viñas y Vinos de Naturaleza Salvaje
Queremos viñas y vinos vivos. Por eso, en armonía con la Naturaleza y en las puertas del mayor Desierto de Europa, practicamos una viticultura ecológica y regenerativa: para regenerar un suelo arcilloso-calcáreo muy pobre, frenar la erosión y aumentar la biodiversidad en el viñedo.
Respetamos al máximo cada planta, cada insecto… cada ser vivo en la viña para, entre todos, conseguir que la uva llegue a la bodega lo más sana y equilibrada posible.
Una vez en los depósitos de hormigón de nuestra bodega, que fue la antigua cooperativa vinícola del pueblo, la uva se transforma en vino con la mínima intervención humana y mecánica, de una manera artesanal y sostenible.
Una historia de naturaleza salvaje
¿Es posible hacer vinos en el desierto?
En esta serie de 13 capítulos, Fer, María y Dani te cuentan el reto que supone enfrentarse a uno de los terroirs más singulares para el cultivo de la vid y la elaboración de vino.
Cuáles son las oportunidades que ofrece y las dificultades que plantea. El paisaje, el suelo, el clima, una bodega de las de antes, una cultura que se comparte alrededor de una mesa… todo forma parte de una misma historia.
La Naturaleza Salvaje
La Naturaleza Salvaje es un espacio de gran biodiversidad, un paisaje abierto a todas las formas de vida, donde las diferentes especies de plantas, animales e insectos colaboran para que la vida aflore y perviva, primero en forma de uva, y después en forma de vino.
Creando un ecosistema propio, conseguimos una viña que es capaz de alimentarse y defenderse a sí misma. De esta manera, como Viticultores Ecológicos, nos ayuda a reducir aún más nuestra intervención, como la adición de tratamientos fitosanitarios que, en nuestro caso, ya se reducía al mero uso del azufre y del sulfato de cobre.
La gama Naturaleza Salvaje son vinos de alta expresión. Tres formas diferentes de trabajar la uva Garnacha: Tinta, Blanca fermentada con pieles y Clarete (mezcla de uvas tintas y blancas). Han pasado 6 meses en hormigón para afinarse y madurar sin perder un ápice de su tipicidad y fruta. Tienen una mínima adición de sulfuroso y no han sido filtrados para que conserven toda su identidad e intensidad.
¿Qué es un Suelo Vivo?
Un Suelo Vivo es un suelo libre y limpio, sin productos químicos de síntesis. Un suelo que alimenta las plantas y que también se nutre de ellas. Un suelo que acoge la biodiversidad, que tiene alma y que sostiene el paisaje de nuestras vidas.
Entendiendo el entorno, lo podemos proteger. El desierto roza la viña. Trabajar en un suelo extremadamente pobre y poco profundo requiere un esfuerzo adicional para darle vida. Para ello, además del propio viñedo, hemos plantado árboles (frutales y ornamentales), arbustos autóctonos y plantas aromáticas; también respetamos la cubierta vegetal del suelo y no labramos. Con todo esto, lo que pretendemos es tanto enriquecer los suelos como devolver el equilibrio necesario para que la vida vuelva a este árido paisaje.
La gama Suelo Vivo son vinos informales, frescos y divertidos. El Suelo Vivo Tinto es ligero y muy afrutado, con muy poca maceración durante la elaboración; y el Suelo Vivo Blanco, fermentado con pieles, es untuoso y cítrico. Ambos tienen la cantidad mínima de sulfitos y tampoco han sido filtrados, para que conserven toda su personalidad.
Una Viña de Biodiversidad
Una viña de Biodiversidad es más un bosque o un jardín que una viña. Es un entorno lleno de vida: árboles, arbustos, plantas aromáticas, aves, mamíferos, insectos, microorganismos... Todos los seres vivos que abundan en la viña también forman parte de nuestro patrimonio y todos tienen su función.
Los insectos se alimentan del polen de las flores de las plantas aromáticas y de los árboles frutales que hay alrededor del viñedo, entre otros, y dejan sus levaduras en las pieles de las uvas. En la bodega, estas levaduras provocarán la fermentación espontánea (sin productos químicos ni procesos artificiales) y aportarán a los vinos un rango aromático extenso y único, exclusivo de nuestro paisaje. Esto es, su Terroir.
La gama Viña de Biodiversidad (Vitis, Rosa, Fiesta y Abril) son los vinos jóvenes y más desenfadados de la bodega. En cualquiera de sus versiones, blanco, rosado o tintos, resultan fáciles de beber y de disfrutar, perfectos para el día a día.
Siempre clásicos
Un clásico siempre es un clásico. ¿Pero cómo es un Vino Clásico? Para nosotros, tratar la uva siempre con la máxima pulcritud y respeto, tanto en la viña como en la bodega, nunca pasa de moda.
La crianza del vino está asociada al roble. Aunque ahora estemos apostando también por las ánforas para este mismo proceso, contamos con barricas de roble francés, americano y húngaro, de 225, 300 y 500 litros, así como con foudres de roble francés de 1.000 y 3.000 litros. El objetivo es aportar bouquet y complejidad a los vinos, sin perder el equilibrio ni la esencia del paisaje del que proceden.
La gama de vinos clásicos está compuesta por Garciano, Seis y Desierto, con una crianza en roble de 6, 12 y 18 meses respectivamente. Los aromas y los matices que aporta la madera se integran a la perfección con la fruta y la intensidad que caracteriza a nuestros vinos.
Recuperación de patrimonio y sostenibilidad
El mundo de la vid y el vino siempre ha estado presente en la historia de Carcastillo, teniendo una gran importancia tanto a nivel económico, como cultural y social. De sus viñas de antaño que ahora serían centenarias lamentablemente no queda casi ninguna, casi, porque alguna sí que hemos conseguido recuperar y han vuelto a ser productivas.
Pero lo que sí ha perdurado es la bodega del pueblo, que en su origen fue una cooperativa fundada por las propias familias de Carcastillo en 1940, para hacer juntos el vino que antes hacían en sus casas. En 1999, nosotros la adquirimos y la rehabilitamos para elaborar, en sus depósitos de hormigón originales, nuestros vinos de una manera artesanal y sostenible. Devolviendo de esta manera a Carcastillo el olor a uva y vino en los días de vendimia.
Los depósitos de hormigón donde fermenta la uva son estrechos y alargados, por lo que, con menos procesos mecánicos, haciendo sólo ligeros remontados manuales, extraemos los taninos y polifenoles más delicados de las pieles. También, al estar semienterrado y tener muros gruesos, el edificio y los depósitos mantienen la temperatura estable por más tiempo, por lo que se necesita menos refrigeración artificial. Además, hemos instalado placas solares y ventanas con cristales inteligentes para conseguir aún una mayor eficiencia y sostenibilidad energética.
Enoturismo, lo de toda la vida
Lo que ahora se llama Enoturismo es algo que se ha hecho toda la vida. Tradicionalmente, las puertas de las bodegas siempre han estado abiertas, no sólo para clientes sino también para curiosos y/o turistas; siendo el propio trajín de las labores diarias o el olor de la uva en fermentación durante la vendimia grandes reclamos. Y la nuestra, claro está, no es una excepción.
Para conocer a fondo nuestro proyecto, ofrecemos una experiencia completa que incluye un paseo por los viñedos de biodiversidad, donde se aprecia en qué consiste la viticultura ecológica y regenerativa al borde de un desierto; un recorrido por la bodega en el que se explica la historia del edificio y se ven los depósitos de hormigón donde fermentan y envejecen nuestros vinos; Y se completa con la cata de los vinos acompañados de quesos y embutidos.
Para más información, contacta con Fernando (WhatsApp).
Contacto
Nosotros
-
María Barrena Belzunegui
-
Dani Nogué Sánchez
-
Fernando Barrena Belzunegui


















